De chico, muchísimo tiempo antes de que supiera con certeza por que mi papá se dedicaba con tanto ahínco al mantenimiento de su colección, solía bromear acerca de los ejemplares que me eran llamativos. Tal es el caso de este sencillo billete de Portugal que en aquel entonces me parecía exhibir a cualquiera de esos caudillos mejicanos de las películas de vaqueros.
Pasados lo años tomé algún interés por la literatura y por esa vía supe de la azarosa vida del escritor portugués Camilo Castelo Branco, romántico como pocos hasta tal punto que una vez hubo perdido el sentido de la vista se suicidó, dejando atrás una larga estela de escándalos y éxitos literarios.
Unos días atrás, cuando trabajaba en la aplicación que genera las miniaturas de las imágenes de los billetes, tuve la sorpresa de ver por primera vez un retrato del escritor mencionado: al revisar la leyenda del personaje que identifica este ejemplar de 100 escudos, descubrí que el bandolero mejicano que de niño había observado no era otro que uno de los mas grandes escritores de la lengua lusitana..
Tengo que admitir que fue un error de apreciación descomunal, pero espero que me disculpen. Por una parte era bastante chico en aquel entonces, y por otra, aunque hubiera hecho ya dos o tres bachilleratos es muy difícil que con el programa educativo de la época haya podido conocer del mencionado escritor un poco más que una reducida biografía.
En todo caso, considero que valdría la pena hacer un esfuerzo por reconocer a los personajes que aparecen en los billetes y monedas que nos pasan por la mano, y dado que yo tengo pocas cosas que decir al respecto de esta ciencia, voy a abocarme a esta tarea como tema central del blog. Así de paso consigo algo productivo que hacer en mucho de los tantos momentos que en el afán de continuar con el desarrollo del sitio, paso en el más absoluto limbo.